Residuos electrónicos como fuente secundaria de tierras raras

Martinez-Montoya, P. A.1* Jiménez-Romero, T. d. R.1 Carreja-Jota, M. L.1 Morales-Ramírez, A. d. J.1
1 Instituto Politécnico Nacional, Escuela Superior de Ingeniería Química e Indústrias Extractivas.  Ciudad de México, Mexico. Correo: adrianpedrom@gmail.com; teresitajimenezesiqie@gmail.com; mcarreraj@ipn.mx; amoralesra@ipn.mx

Recibido: 15-abr-2025

Aceptado: 10-jun-2025

Disponible en línea: 30-ago-2025

*Correspondencia: adrianpedrom@gmail.com


Las tierras raras se han consolidado como materias primas críticas debido a su papel estratégico en el desarrollo tecnológico y a la alta concentración de su producción, liderada por China. Aunque no son escasas en la corteza terrestre, su baja concentración natural y la complejidad de su separación limitan su disponibilidad económica. En México, ante la ausencia de yacimientos explotables, la basura electrónica surge como una fuente secundaria clave para su recuperación bajo esquemas de economía circular. Este artículo revisa la naturaleza de estos elementos, sus propiedades funcionales y su impacto tecnológico, analizando además los retos del reciclaje como alternativa sostenible a la minería tradicional para garantizar el suministro futuro de materiales estratégicos.

Rare earth elements are strategic raw materials for technological development, with production heavily concentrated in China. Despite not being scarce in the Earth’s crust, their low concentration and complex purification limit economic availability. In Mexico, where exploitable deposits are lacking, electronic waste is a vital secondary source for recovery within circular economy frameworks. This article reviews the nature, functional properties, and technological impact of these elements, discussing the challenges and opportunities of electronic waste recycling as a sustainable alternative to traditional mining, aiming to secure the future supply of critical materials.

¿Por qué es importante este tema?

En las últimas décadas, las tierras raras se han convertido en materias primas críticas debido a su amplia gama de aplicaciones en la industria tecnológica y a la extrema concentración de su suministro global, donde China controla más del 80% de la producción. Actualmente, México carece de yacimientos minerales económicamente explotables para estos recursos, lo que ha impulsado la búsqueda de fuentes secundarias. Entre las alternativas más prometedoras destaca la basura electrónica, que actúa como un repositorio estratégico de estos metales [1], [2].

El planteamiento actual se centra en implementar procesos de recolección y procesamiento para recuperar tierras raras de los desechos tecnológicos. Esto invita a explorar la naturaleza de estos elementos, determinar por qué se les denomina “raros” a pesar de su abundancia relativa en la corteza terrestre y comprender las propiedades que los hacen indispensables. Asimismo, es crucial analizar el potencial de la basura electrónica como pilar de la minería urbana para asegurar la autonomía tecnológica [3].

¿Qué sabíamos hasta ahora?

Las tierras raras comprenden un grupo de 17 elementos químicos: los 15 lantánidos (Lantano a Lutecio), junto con el Itrio y el Escandio (Figura 1). Para facilitar su estudio, se dividen usualmente en tierras raras ligeras y pesadas. Desde 2011, organismos internacionales como el Departamento de Energía de EE. UU. han clasificado a varios de estos elementos como críticos debido a factores geopolíticos, restricciones comerciales y riesgos ambientales asociados a su obtención [1], [2].

Figura 1. Elementos de tierras raras y su ubicación en la tabla periódica.

La criticidad de estos metales se evalúa según su riesgo de suministro y su importancia económica (Tabla 1). El mayor obstáculo en su industria ha sido el impacto ambiental de los procesos metalúrgicos tradicionales; la similitud en las propiedades químicas de estos elementos obliga a emplear métodos de separación complejos y contaminantes. Ante esto, se han desarrollado estrategias de reciclaje mediante procesos híbridos que integran técnicas hidro y pirometalúrgicas [4], [5].

Evaluación crítica de elementos de tierras raras según restricciones y riesgos.
Metal Suministro Geografía Riesgo Político General
Dy, Eu, Tb, Y Alto Alto Alto Alto
Pr, Nd Medio Alto Alto Alto
La, Ce, Sm, Gd Bajo Medio Alto Medio

Funcionamiento e importancia tecnológica

A diferencia de lo que sugiere su nombre, las tierras raras no son escasas en la naturaleza; su carácter estratégico deriva de las bajas concentraciones en que se presentan y la dificultad para purificarlas. Sus propiedades funcionales —magnéticas, ópticas y catalíticas— radican en su configuración electrónica, específicamente en el llenado de los orbitales 4f, los cuales están protegidos por capas externas. Este blindaje electrónico las hace insensibles al entorno químico inmediato, permitiendo fenómenos como el magnetismo permanente y la luminiscencia selectiva [6].

En el ámbito práctico, estas propiedades permiten fabricar imanes permanentes de neodimio-hierro-boro que reducen el tamaño de motores eléctricos y generadores de alta eficiencia. Además, elementos como el europio e itrio son esenciales en la iluminación de estado sólido debido a su capacidad para emitir luz en longitudes de onda precisas (Figura 2). El impacto de estos materiales es desproporcionado respecto a la pequeña cantidad utilizada, optimizando el desempeño tecnológico global [3], [6].

Figura 2. Espectros de emisión de iones lantánidos trivalentes.

Uno de los campos más beneficiados es la luminiscencia, donde las tierras raras actúan como fósforos que transforman energía en radiación visible. La singular estructura electrónica de elementos lantánidos les confiere la capacidad de absorber y emitir energía con espectros característicos (Figura 3). Aunque se emplean en proporciones mínimas, su contribución es determinante para la eficiencia de productos de alto valor agregado, desde pantallas hasta catalizadores industriales (Tabla 2) [3], [7].

Figura 3. Ejemplo de absorción y emisión de energía en tierras raras.
Principales aplicaciones comerciales de los elementos de tierras raras.
Elemento Aplicaciones principales
Lantano (La) Baterías, aleaciones metálicas, catalizadores, óptica y cerámica.
Cerio (Ce) Control de emisiones, pulido de vidrio, fósforos y refinación.
Neodimio (Nd) Imanes permanentes de alta potencia y electrónica.
Europio (Eu) Fósforos para pantallas e iluminación eficiente.
Disprosio (Dy) Imanes permanentes resistentes a temperatura.
Erbio (Er) Comunicaciones por fibra óptica y láseres médicos.

Impacto en la vida diaria y futuro

Las tierras raras son invisibles pero omnipresentes; permiten la portabilidad de teléfonos, la eficiencia de audífonos y la autonomía de vehículos eléctricos (Figura [fig:diag]). Al integrarse en tecnologías cotidianas, influyen directamente en nuestra calidad de vida y comunicación. Sin embargo, su consumo masivo genera una creciente preocupación por el manejo de residuos. Recuperar estos materiales de los aparatos desechados no solo mitiga la contaminación, sino que fortalece la conciencia ambiental y la responsabilidad circular [1], [7].

Esta transición hacia la minería urbana abre puertas a nuevas vocaciones en ingeniería de materiales, química y gestión ambiental. A corto plazo, se requiere robustecer las redes de recolección de basura electrónica para satisfacer la demanda de la digitalización. A largo plazo, la visión es consolidar un ecosistema de economía circular donde la dependencia de la extracción minera sea mínima. A pesar de retos como los costos de reciclaje y la complejidad técnica, la innovación en procesos limpios garantizará un futuro tecnológico sostenible y éticamente responsable [8], [9].

image

[1]
V. Balaram, “Rare earth elements: A review of applications, occurrence, exploration, analysis, recycling, and environmental impact,” Geoscience Frontiers, vol. 10, no. 4, 2019, doi: 10.1016/j.gsf.2018.12.005.
[2]
European Commission, “Methodology for establishing the EU list of critical raw materials,” Publications Office of the European Union, 2017.
[3]
K. Binnemans et al., “Recycling of rare earths: A critical review,” Journal of Cleaner Production, 2013, doi: 10.1016/j.jclepro.2012.12.037.
[4]
L. Chen et al., “An overview on membrane strategies for rare earths extraction and separation,” Separation and Purification Technology, 2018, doi: 10.1016/j.seppur.2017.12.053.
[5]
R. Moss et al., “Critical metals in the path towards the decarbonisation of the EU energy sector: Assessing rare metals as supply-chain bottlenecks in low-carbon energy technologies,” Joint Research Centre of the European Commission, EUR 25994 EN, 2013.
[6]
R. Ganguli and D. R. Cook, “Rare earths: A review of the landscape,” MRS Energy & Sustainability, 2018, doi: 10.1557/mre.2018.7.
[7]
A. S. Patil, A. V. Patil, C. G. Dighavkar, V. A. Adole, and U. J. Tupe, “Synthesis techniques and applications of rare earth metal oxides semiconductors: A review,” Chem Phys Lett, vol. 796, 2022, doi: 10.1016/j.cplett.2022.139555.
[8]
S. Paul, “E-waste recycling challenges and opportunities,” RESEARCH REVIEW International Journal of Multidisciplinary, vol. 7, no. 6, 2022, doi: 10.31305/rrijm.2022.v07.i06.025.
[9]
S. Massari and M. Ruberti, “Rare earth elements as critical raw materials: Focus on international markets and future strategies,” Resources Policy, vol. 38, no. 1, 2013, doi: 10.1016/j.resourpol.2012.07.001.